Deberes en verano: ¿sí o no?

Ya no queda nada, llega el verano y con él ponemos punto y final al curso escolar. Ahora, ¿Es tiempo de seguir haciendo deberes? ¿Los niños necesitan desconectar?

Junto a las notas muchos colegios adjuntan a los padres una lista de fichas y ejercicios para que los niños refuercen los conocimientos aprendidos durante el curso y evitar que se rompa el hábito de estudio. ¿Es lo correcto? La polémica está servida.

En vacaciones conviene que tu hijo recuerde lo que ha aprendido en el curso, todos los estudios confirman que si durante el verano el niño no repasa lo que ha aprendido en el cole, pierde parte de estos conocimientos; pero este repaso de tareas ha de ser algo divertido que no sean vistas por el niño como una obligación, de lo contrario les cogerá manía y si el niño toma esta rutina como algo terrible, te costará mucho que se ponga a hacerlas.

niño aburrido deberes

Según Catherine L’Ecuyer, autora de “Educar en el asombro“, en Infantil nunca tiene sentido hacer deberes en verano; es la etapa del juego desestructurado. Sin embargo, considera que en Primaria y en Secundaria puede tener sentido hacer un refuerzo si el niño tiene alguna dificultad objetiva “para ayudarle a recuperar la autoestima perdida por ir siempre por detrás de los demás niños”.

Pero, “si solo es por “no perder el hábito”, no tiene sentido”, prosigue. “¿Hacen extraescolares en verano para no perder el hábito de hacerlas durante el curso? ¿Hacemos trabajar a los profesores en agosto para que no pierdan el hábito de dar clases?”.

Por su parte el presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa), Luis Carbonel, se manifiesta totalmente a favor de los deberes en vacaciones “pero no entendidos como un repaso, que también, sino como la ocasión de aprovechar el tiempo y aprender nuevas cosas. Lo que no se puede consentir es que se pasen todo el tiempo viendo la televisión”.

Para que esto no ocurra, hay innumerables actividades y opciones de repasar con él/ella en estos meses, pero siempre de manera lúdica, en forma de juego, para que esta actividad no se parezca a las tareas de clase y el niño la perciba como algo divertido.

Además de las tareas de repaso que el profesor le haya podido poner si las necesita, actividad a la que deberemos dedicar menor tiempo, puede que quieras que pase un ratito al día pintando, leyendo, haciendo manualidades, etc.

padre hija deberes

“Es necesario evitarles más tareas sistemáticas, convencionales. Ni siquiera es recomendable un libro de texto maravilloso de vacaciones creado a base de realizar crucigramas, descubrir y dibujar. Tampoco necesitan ir a clases de refuerzo o de idioma si lo que van a hacer es más de lo mismo. En esta cuestión soy tajante: no a los deberes del verano”, afirma José Blas García Pérez, maestro y profesor de la Universidad de Murcia.

En la montaña, en la playa, de viaje en coche, en toda situación el niño puede aprender algo nuevo que le aportará numerosos beneficios, descubriendo el mundo que le rodea. Desde entender el por qué de la subida y bajada de la marea hasta aprender a sumar y restar con las conchas de la playa,  descubrir el mundo animal: qué comen, qué sonidos hacen, etc. Aprender no sólo ocurre entre las cuatro paredes del colegio. Es un buen momento para que los niños se vayan haciendo responsables de su tiempo y para que participen más en la organización de la vida familiar, por ejemplo.

deberes verano leer

Aprender Jugando

Los estudios demuestran que los juegos activos, como correr, montar en bici o nadar contribuyen a estimular su cerebro. Aquí os dejamos algunas ideas para pasar un verano inolvidable:

1. Jugar, jugar y jugar

Uno de los míticos es el Veo-veo. Le enseña a fijarse y nombrar lo que observa. Muchos recordamos largos días de verano jugando sin parar; no nos hacía falta más que una pelota, globos, agua, una cuerda, amigos y todo el tiempo del mundo (o el que nos dejara mamá hasta la hora de cenar).

2. Aprender a cocinar

Una tarea perfecta porque requiere el uso de las matemáticas, la compra de ingredientes, lectura comprensiva o escritura funcional para cocinar la receta. Asimismo, el verano puede aprovecharse para compartir más tareas domésticas.

3. Disfrázate

Ofrécele un baúl con disfraces: ropa que ya no uses, accesorios, antigüedades de los abuelos… Disfrazarse es uno de los juegos preferidos de los niños y les enseña a representar distintos roles.

4- Leéle un cuento

Reserva un rato al día para leerle un cuento: le ayudará a memorizar las letras, aprenderá a prestar atención durante un rato, a ponerse en el lugar del otro… Y estrechará mucho vuestros lazos afectivos.

5. Fomenta su creatividad

Montad un restaurante o una tienda, ayúdale a hacerla con cajas y recipientes de plástico, para “venderlos”; haced puzzles, construid con plastilina, jugad a los cromos y págale con billetes del Monopoly. Practicará para la vida cotidiana.

Paul Kaufman, en colaboración con el prestigioso psicólogo Daniel Goleman, en su libro “Espíritu creativo”, estudia la capacidad de la neuroplasticidad en los niños, como eje central para potenciar un aprendizaje activo, innovador y capaz de generar nuevos esquemas de interacción con el medio.

6. Trabajar las emociones.

Muchos papás que trabajan envían al niño de campamento de verano para mantenerlo ocupado y acompañado durante esas fechas. Si el niño no tiene carencias afectivas, no tendrá la necesidad de ir a ningún lugar porque él mismo llenará los espacios vacíos que pueda tener en vacaciones con su propia creatividad. Decimos sí a los campamentos de verano, pero siempre si él lo decide y quiere. Las vacaciones son un momento privilegiado para dedicarse a aficiones que durante el curso escolar no tienen cabida.

7. Salir a explorar, vivir nuevas experiencias

Visitar lugares nuevos, conocer otras culturas, leer lo que les apetece solo por disfrutar de la lectura, dibujar si les viene en gana, hacer matemáticas si es que les apetece, etc.

Las bicicletas son para el verano, pero no las obligaciones, ni los deberes, ni los horarios. La formación del carácter y de su cultura general es tan importante para su futuro éxito académico y vital como lo que puedan aprender de las diferentes asignaturas.

Todos conoceréis al reconocido pedagogo, José Antonio Marina,  quien defiende, en este sentido, la importancia de la inteligencia ejecutiva y del hábito como elementos imprescindibles para la generación mediante el aprendizaje de conocimientos basados en la creatividad. 

deberes niña

Aprovecha estos meses de buen tiempo para que tu hijo se divierta al aire libre y establece unos horarios tanto para repasar los temarios estudiados en el cole como el tiempo que pasa frente a las pantallas ya sea ordenador, televisión, tablet, smartphone, etc.

Como hemos visto, el verano ofrece mil posibilidades para que tu hijo refresque sus conocimientos y lo aplique a su vida diaria. No nos olvidamos de lo más esencial: dejar que sean niños.

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